jueves, 25 de agosto de 2016

Escena 4

Se abre el telón.
Golpe frío.
De realidad.
Alivio.
En el centro de la noche.
Se cierra el telón.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Tú recuerdo

Fuiste tregua en un tiempo de guerra,
fuiste un triple sobre la bocina,
la voltereta perfecta sobre la pared de la piscina en la carrera soñada.
Fuiste un aguacero en el bochorno del verano,
un cigarro compartido en la soledad de mi patio,
la hoja en blanco que se posa sobre un mal poema diéndome: vamos, puedes hacerlo mejor.
Fuiste la derrota de mi vida que se colgaba todas las medallas.
La directora de una obra de teatro en la que me vi protagonista cuando antes sólo era un extraño.
Fuiste un selfie al límite de la colina,
fuimos un amor de altos vuelos,
en un cielo con un techo demasiado bajo.

Por un tiempo fuimos muy grandes en un mundo que quizá, nos quedaba demasiado pequeño. Sólo el tiempo nos lo dirá, pero a veces tengo la sensación de lo único que tiene cabida en mi mente, es tu recuerdo.



Redescubriendo mi mundo, contigo

# Redescubriendo mi mundo, contigo
# Ricardo Marcos

Hasta que llegaste tú siempre creí que el azul del cielo no tenía matices,
que las calles de mi barrio carecían de magia,
que en las sombras sólo se escondían cosas malas,
que los menús individuales siempre eran para uno,
que los parques eran para los niños y los perros,
que los programas de cocina eran aburridos,
que siempre escribiría poesía sólo.

Y luego llegaste tú,
dispuesta a redescubrir mi mundo.

Me enseñaste a apreciar los grises del cielo y a jugar con sus nubes;
a ver cómo entre las calles de mi barrio se escondía otro mundo más agradable en el que jugar al baloncesto juntos entre canastas y risas fugaces;
me enseñaste que entre las sombras también hay luz y que siempre están dispuestas a contarte un secreto si les juras fidelidad;
que un menú individual siempre llena si el poste lo pones tú;
que los parques son el lugar perfecto para dos enamorados, un lugar en el que sentirse niño y adulto al mismo tiempo;
que los programas de cocina son muy entretenidos, tumbados en el sofá con una copa de vino en la mano y tus audaces comentarios de suficiencia culinaria provocándonos la risa que ahora llena el salón.

Y como te digo, siempre pensé que escribiría poesía sólo,
pero ahora es pensar en ti y pareciera que el folio se llenará de versos sin darme cuenta y casi, sin mi permiso.

lunes, 22 de agosto de 2016

Escena 3

Se abre el telón.
Escucho
por primera vez
tus miedos escondidos
en el espacio que dejas
entre tus dedos
y las cuerdas.
Cerrado en negro.

jueves, 18 de agosto de 2016

Escena 2

Se abre el telón.
Vuelvo.
A ilusionarme.
Con nuestro mundo de palabras.
Cerrado en negro.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Escena 1

Se abre el telón.
Vuelves.
A nuestro mundo de palabras.
Déjà vu de recuerdos felices.
Mensajes de nada.
Tú y yo.
                 Diferentes.
                                          Riendo.
Cerrado en negro.

jueves, 11 de agosto de 2016

Literatura: Atrapado en vida (relato)

Por: Henry Pantoja Castellanos

Emiliano Villa
La muerte del réprobo 

creación 1893



Recuerdo el cielo de aquella tarde lluviosa, recuerdo que no era lo suficientemente oscuro como para que se precipitara el agua del cielo.

Me encontraba en el cementerio de una ciudad muy caliente, en el norte de Colombia. Mientras me dirigía a la tumba de una vieja amiga, se acercó a mí un chico. Vestía un pantalón negro, una camisa gris con una frase cuyo idioma no reconocí, botas marrones y lentes circulares y oscuros. Mientras caminaba me preguntó hacia dónde me dirigía, a lo que yo contesté, frunciendo el ceño, «hacia la tumba de Laura Lozano». Sin vacilación alguna señaló hacía una gran estatua de Jesús que se encontraba en lo más alto del lugar.

–¿Cuál es tu nombre? – le pregunté–.

–Todos tenemos uno, y ni siquiera significa lo que verdaderamente uno llega a ser.

Aunque me parecía muy extraño, no le di mucha atención. Yo sólo quería ver aquella lápida y reconocer el nombre de quien una vez fue el ser humano más importante en mi vida.

–Al comienzo vienen seguido, lloran y derraman tantas lágrimas cuanto pueden, pero luego son menos y menos frecuentes. Es extraña la memoria del que vive, pues tiende a olvidar incluso las emociones –dijo el chico cuyo nombre seguía sin conocer–.

–¿Trabajas aquí? –pregunté desinteresado–.

–Más que eso, el lugar es como mi hogar, lo ha sido durante años.

Pensé que era muy joven como para trabajar en un lugar como ese, aunque, de nuevo, no le di mucha atención a sus respuestas.

Llegué, por fin, a la tumba. Se veía que durante los tres años que habían pasado, nadie había visitado su sepulcro. Se encontraba sucio, lleno de hojas y el pasto ya estaba crecido alrededor de la lápida.

Me senté a limpiar, y con mis manos arranqué la gruesa hierba que veía que rodeaba toda la lápida. El chico me miraba como con dedicación, y luego dijo unas palabras que me dejaron frío como muerto.

–No eres tú quien limpia su tumba, es ella quien quita las hojas secas de la tuya.

Estaba paralizado, pero mi corazón palpitaba de inquietud. Mis piernas... mis piernas temblaban. No entendía qué sucedía en aquel cementerio, no entendía que sucedía en mí. Cuando mi cuerpo respondió a lo que mi cerebro ordenaba, corrí. Traté de salir del cementerio, pero una fuerza mayor a la mía me lo impedía. En la desesperación de no poder entender la situación, reconocí el rostro del chico, y recordé su nombre... Era Ismael, el chico que muchos quisieron que fuera, pero que no pude llegar a ser.

Barranquilla, Colombia, 2016

martes, 9 de agosto de 2016

Detalles




Esta tarde después de haber tenido un día agitado, llegando a casa veo que me tenían una sorpresa, pero me pareció extraño ya que normalmente no recibo este tipo de detalles.
images (1)Sobre la mesa había un florero de cerámica y su color rosa pastel llamó mi atención, tenía unas flores hermosas y coloridas entre ellas un girasol, era grande, amarillo y de tallo fuerte, medía quizás de 2 a 3 cm., sus estambres eran rojizos y ovalados, la luz del sol le daba un brillo único.
Tenía una hoja verde, que estaba bordeada con unas finísimas estrías que parecían surcos verticales, de color oscuro, casi negras. Las demás flores envidiaban su belleza. Me acerqué para tomarle una foto y me di cuenta que tenía una tarjeta con dedicatoria y como lo suponía no eran para mí.

Isabelle. 

Los invito a mi blog personal. 

https://ispamagadotcom.wordpress.com/


sábado, 6 de agosto de 2016

Los pies de nuestro destino.



Esperarle en lluvias de inquietudes, llena el pecho con una gama de mosaicos con colores vivos; vuelvo a la mañana como graffiti de artista urbano, que llena los pensamientos de todo aquel que pasa por la calle. Me convierto por él, en un arte que vive a pesar de la lluvia y el sol, soy un arte que se pinta una y otra vez. 

Dame tu mamo y sigamos el camino de lo puro, de lo bueno y sin mala intención, que quiero regalarte un cóctel de sonrisas todos los días cuando salga el sol. 

Ven, ven para amarte y para que me ames, para que me hagas el amor con piel de gallina y me llenes de sueños el camino, así como también los pies de nuestro destino.


Por: Albany Díaz